¡Qué difícil ser madre de mis hijos! En teoría hablamos de los derechos humanos pero la verdad no los entendemos hasta que tus hijos te cuestionan los mismos, todo estaría muy bien si esto de ser madre significara : parir, criar, darles amor y cariño y ya, suena fácil, el problema es cuando te das cuenta que son seres humanos, como cualquier otro ciudadano silvestre que esta inmerso en este torbellino de la llamada sociedad; pero no solo eso, a pesar de vos, de tus creencia de tus ideales, resulta que ellos también los tienen… parece tonto que lo diga, pero no lo es; damos por sentado cosas que no podemos aseverar “científicamente”… ¡ay, que difícil es ser madre de mis hijos!
Estábamos bien en la teoría de amarlos, quererlos, educarlos, guiarlos en el buen camino, alimentarlos, cumplir con sus derechos, enseñarles sus deberes, en fin llevar a la práctica esa sociedad en la que todos soñamos, esa sociedad utópica a la que queremos llegar… esa que tantas vidas ha cobrado ya.
Por las circunstancias de la vida (por suerte o por desgracia) terminé trabajando por una de esas tantas “causas perdidas” esa en la que nadie o casi nadie cree, nadie comprende o todos ignoran; este esfuerzo en los cambios de una conciencia colectiva, seres humanos, con lo difícil y complicado que esto puede ser, pero no solo eso, me esfuerzo tratando de entender ¿por qué yo trabajo con personas a las que nadie quiere? ( a veces ni ellos mismos), a través del tiempo llego a entender que es un problema estructural, que la injusticia social, que la exclusión sistemática, que es un llamado “fenómeno social”, analizamos lo que esto significa…bla, bla, bla… para no hacer largo el cuento nos volvemos los “expertos” en el tema y llegamos a la increíble conclusión de que independientemente de los errores cometidos por una persona siguen siendo seres humanos. OK.
Hasta aquí estamos bien, pero ¡qué difícil es ser madre de mis hijos! Debería existir una ley que prohíba a los hijos hacer preguntas que los padres no puedan contestar, yo hubiese logrado salir invicta de todos los ¿Por qué?... ¿Por qué vuelan los pájaros?, ¿de dónde EXACTAMENTE salen los niños?, ¿por qué la gestación es de nueve meses… y no de un año?, ¿entonces por qué cumplimos años y no nueve meses?, ¿por qué en los cromos de los símbolos patrios aparecen unos dólares que no son los dólares salvadoreños?, ¿cómo descubrió Arquímedes la ley de “eureka”? (esa se la debo a los les luthiers)… bueno etc, etc, etc. El punto es que hay respuestas que si no las sabes las buscas en los maravillosos libros y salís librada pues, pero hay otras… que te las preguntan porque eres la “experta” en el tema y es ahí cuando te das cuenta que no sabes nada…
Los teléfonos son peligrosos en manos de un reo sabelotodo y una niña preguntona; paso a explicar…
Este es un extracto de la conversación telefónica:
-¿Dany por qué estas preso?
-por un error
Bueno ahí está, una pregunta sencilla, lógica, entendible y ahí está una respuesta ¿sencilla?, ¿lógica?, ¿entendible?... a él le toco fácil la cosa.
Extracto de conversación con la mami post llamada telefónica:
-¿Mami, él me dijo eso porque es cierto o porque no quería que pensara mal de él?
-no se…
-Mami quiero ir al penal cuando me vas a llevar
-bueno no sé, cuando sea un buen momento
-es que quiero ir a explicarles que lo que han hecho está mal porque aunque sean pobres y necesitados no tienen derecho a matar a nadie (eso no fue pregunta si no una sencilla explicación)
-¿crees que se enojen por eso y me manden a matar después?... (Esta vez no dije nada) … pero si alguna vez me llegan a matar quiero que sea por defender a la gente y no por puro capricho de alguien… (Esta vez sí pude responder con toda seguridad)
-lo ideal es que nadie mate a nadie por ninguna razón (bien dije yo, te anotaste un punto)
-¿mami y los mareros tienen tope? (hoy sí que quede en la luna)
-¿a qué te referís? (pregunte desconcertada)
-Pues sí… ¿si tienen tope?, ósea una vez que matan y ya se vengaron, pes, paran ahí o siguen matando y matando y matando…
Ya no supe que decir, pues creo en la capacidad de amar que tenemos los seres humanos, pero las noticias me recuerdan todos los dias de nuestra capacidad de destruccuion...
¡De verdad que difícil es ser madre de mis hijos!
Rosa Anaya
Agosto 2004
